Si te han dicho que vas a necesitar ortodoncia invisible y el especialista ha mencionado los ataches, es normal que te surjan dudas. ¿Qué son exactamente? ¿Se van a notar? ¿Duelen? ¿Todos los pacientes los llevan?
En este artículo te lo explicamos de forma sencilla, para que llegues a tu tratamiento sabiendo qué esperar.

¿Qué son los ataches?
Los ataches, también llamados attachments, son unos pequeños relieves que se pegan a la superficie de algunos dientes durante el tratamiento de ortodoncia invisible. Se fabrican con composite, que es el mismo material con el que se hacen los empastes dentales, y miden entre uno y tres milímetros.
Su color imita el tono natural del esmalte dental, por lo que son prácticamente imperceptibles a simple vista, especialmente cuando van cubiertos por el alineador.
¿Para qué sirven los ataches?
Los alineadores funcionan como una funda que cubre los dientes y va empujándolos suavemente hacia la posición deseada. El problema es que, en determinados movimientos, esa funda no tiene suficiente agarre para ejercer la fuerza necesaria en la dirección correcta.
Los ataches son exactamente eso: puntos de anclaje sobre el diente que permiten al alineador aplicar fuerzas más precisas y dirigidas. Sin ellos, ciertos movimientos sencillamente no serían posibles o llevarían mucho más tiempo.
Dependiendo de su forma y orientación, los ataches pueden ayudar a:
- Rotar un diente sobre su propio eje
- Mover un diente hacia arriba o hacia abajo dentro de la encía
- Corregir la inclinación de la raíz
- Desplazar un diente en horizontal a lo largo de la arcada
- Combinar varios movimientos en un mismo diente
¿Todos los pacientes necesitan ataches?
No. Los ataches no son obligatorios en todos los casos de ortodoncia invisible. Hay tratamientos que se resuelven sin ningún atache, y otros en los que son imprescindibles desde el primer día.
Cuántos se colocan, en qué dientes y de qué tipo depende exclusivamente del plan de tratamiento de cada paciente. Incluso dentro de un mismo tratamiento, los ataches pueden cambiar de posición o de forma a medida que avanza el proceso, porque las necesidades de movimiento van variando en cada fase.
¿Cómo se colocan?
El proceso es rápido, sencillo e indoloro. Se lleva a cabo en la misma cita en la que se entregan los primeros alineadores, y estos son los pasos básicos:
1. Preparación de una plantilla. Se fabrica una férula a medida con los huecos que servirán de molde para dar forma a los ataches. Es la guía que garantiza que queden exactamente en el lugar y con la forma planificados.
2. Limpieza y acondicionamiento del diente. Antes de pegar nada, el ortodoncista limpia bien la superficie del diente y aplica un gel que crea una pequeña rugosidad en el esmalte. Esto no daña el diente, simplemente hace que el composite se adhiera mejor.
3. Aplicación del composite. Se rellena la plantilla con composite, se coloca sobre los dientes y se endurece con una lámpara de luz. Una vez solidificado, se retira la plantilla y los ataches quedan fijados al diente.
Todo el procedimiento dura unos pocos minutos y no requiere anestesia.

¿Duelen o molestan?
Los ataches no duelen ni al colocarlos ni al retirarlos. Sin embargo, durante los primeros días es habitual notar algo de incomodidad, simplemente porque son un elemento nuevo dentro de la boca al que hay que acostumbrarse.
Al ir cubiertos por el alineador la mayor parte del tiempo, no suelen generar roces ni heridas. En algunos casos, dependiendo de dónde estén colocados, puede aparecer alguna llaga puntual durante el periodo de adaptación. Es algo normal y que va remitiendo por sí solo en unos días.
Una vez que el paciente se habitúa, los ataches pasan completamente desapercibidos en el día a día.
¿Qué pasa si se cae un atache?
Es más común de lo que parece y no supone ninguna urgencia, pero sí hay que comunicarlo a la clínica cuanto antes. El atache puede volver a colocarse en la siguiente visita o en una cita específica para ello.
Lo importante es no ignorarlo. Sin el atache en su sitio, el alineador no puede ejercer la fuerza necesaria en ese diente, lo que puede retrasar el tratamiento o comprometer ese movimiento concreto. Si te ocurre, avisa a tu ortodoncista e indica en qué diente estaba y por qué fase del tratamiento vas.
¿Y cuando termina el tratamiento?
Cuando los ataches ya han cumplido su función, el especialista los retira. Es un proceso igual de rápido e indoloro que la colocación: se pulimentan con un instrumento específico y el diente vuelve a su aspecto original sin ningún daño en el esmalte.
Preguntas frecuentes
¿Se van a notar mucho los ataches?
En la mayoría de los casos no. Son muy pequeños, del color del diente, y van cubiertos por el alineador durante las horas que lo llevas puesto. Cuando te lo quitas para comer o cepillarte sí pueden verse de cerca, pero desde una distancia normal de conversación apenas se distinguen.
¿Puedo comer con normalidad si tengo ataches?
Sí. Los ataches están adheridos al diente y no se quitan para comer. Lo que sí debes quitar antes de comer es el alineador, como de costumbre. Eso sí, ten en cuenta que algunos alimentos muy duros o pegajosos pueden hacer que un atache se desprenda con más facilidad.
¿Los ataches afectan al habla?
Al principio puede haber una pequeña adaptación, igual que ocurre con los propios alineadores. En cuestión de días la mayoría de los pacientes hablan con total normalidad.
¿Todo el mundo que lleva ortodoncia invisible necesita ataches?
No. Hay casos en los que el tratamiento no requiere ningún atache. El ortodoncista lo determinará en función del plan de movimientos diseñado para tu caso.
¿Los ataches son lo mismo que los brackets?
No. Los brackets son elementos fijos que se usan en la ortodoncia convencional y van unidos a un arco metálico. Los ataches son puntos de anclaje de composite que trabajan en combinación con los alineadores removibles. Son elementos distintos con funciones distintas.
¿Cada cuanto se quitan los ataches viejos y se ponen nuevos en otro sitio?
Hay momentos donde se pone un atache a un diente y, cuando se ha conseguido el objetivo tres semanas después, se cambia y se pone a otro. Dependiendo del caso, se cambian o mantienen un tiempo.
¿Tienes dudas sobre tu tratamiento de ortodoncia invisible?
Los ataches son una parte más del proceso, no un inconveniente. Para la mayoría de los pacientes pasan completamente desapercibidos al cabo de pocos días. Si tienes dudas sobre si los necesitarás o cómo afectarán a tu día a día, la mejor forma de saberlo es con una valoración personalizada.
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