Clínica Dental García Marí

¿Cómo funciona la ortodoncia invisible?

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Cada vez más personas llegan a la consulta preguntando por la ortodoncia invisible. La han visto en redes, se la ha llevado algún conocido, o simplemente quieren una alternativa a los brackets. Pero más allá del aspecto, hay una pregunta que surge siempre: ¿cómo funciona exactamente?

En este artículo te lo explicamos de forma sencilla, desde el mecanismo que mueve los dientes hasta lo que tienes que tener en cuenta en el día a día.

persona adulta sosteniendo un alineador transparente frente a su sonrisa

La idea básica: una funda que mueve los dientes

La ortodoncia invisible funciona mediante una serie de fundas de plástico transparente, fabricadas a medida, que se colocan sobre los dientes. Cada funda está diseñada para ser ligeramente diferente a la posición actual de tus dientes, de modo que al ponértela ejerce una presión suave y controlada que va empujando cada pieza dental hacia donde debe estar.

No es una fuerza brusca. Es una presión leve y continua que, mantenida durante el tiempo suficiente, consigue que el diente se desplace poco a poco. El hueso que rodea la raíz del diente se va remodelando para permitir ese movimiento, y la nueva posición se consolida con el tiempo.

Cuando ese alineador ha cumplido su función, se pasa al siguiente, que lleva el movimiento un paso más allá. Y así sucesivamente hasta completar el tratamiento.

secuencia visual de tres alineadores mostrando la progresión del movimiento dental

Antes de empezar: la planificación digital

El tratamiento no comienza el día que te pones el primer alineador. Comienza antes, con una planificación exhaustiva.

El ortodoncista realiza un escáner 3D de tu boca que captura la posición exacta de cada diente. Con esa información, diseña en un software especializado el movimiento completo: qué diente se mueve, en qué dirección, cuánto y en qué orden. El resultado es una simulación visual del tratamiento completo, que incluye cómo quedará tu sonrisa al final.

Esto tiene una ventaja importante para el paciente: antes de fabricar ningún alineador, ya puedes ver el resultado previsto. No hay sorpresas al final del camino.

Una vez aprobado el plan, se fabrican todos los alineadores necesarios para llevar el tratamiento de principio a fin.

El papel de los ataches

En muchos casos, los alineadores por sí solos no tienen suficiente agarre para realizar ciertos movimientos con precisión. Para eso existen los ataches: pequeños relieves de composite que se pegan a la superficie de algunos dientes y actúan como puntos de anclaje para que el alineador pueda ejercer la fuerza en la dirección correcta.

No todos los pacientes los necesitan. Su uso depende de los movimientos que haya que hacer en cada caso. Son del color del diente y prácticamente imperceptibles cuando van cubiertos por el alineador. Si quieres saber más sobre ellos, puedes leer nuestro artículo específico sobre para qué sirven los ataches en la ortodoncia invisible.

¿Cuánto tiempo hay que llevarlos puestos?

Este es el punto que más impacta en el resultado del tratamiento y que más depende del propio paciente.

Los alineadores deben llevarse entre 20 y 22 horas al día. Solo se retiran para comer, beber cualquier cosa que no sea agua y cepillarse los dientes. El resto del tiempo, incluida la noche, deben estar puestos.

¿Por qué es tan importante? Porque el movimiento dental es un proceso biológico que ocurre de forma continua. Los dientes tienen tendencia a volver a su posición habitual, y solo una presión sostenida durante suficientes horas al día consigue que el movimiento avance según lo planificado. Si se llevan menos horas de las indicadas, el tratamiento se alarga. En algunos casos, si el alineador no ha encajado correctamente, puede que los siguientes tampoco lo hagan, lo que obliga a pedir nuevos juegos y retrasar el proceso.

reloj o elemento visual que ilustre las 22 horas de uso diario, o persona poniéndose el alineador antes de dormir

¿Duele?

La ortodoncia invisible no duele, pero sí se nota. Al cambiar a un nuevo alineador es normal sentir una presión sobre los dientes durante los primeros días. Es la señal de que el alineador está haciendo su trabajo: empujando los dientes hacia la siguiente posición.

Esa sensación de presión va disminuyendo a medida que los dientes se adaptan, y suele desaparecer antes de pasar al siguiente juego. Si en algún momento el alineador produce un dolor intenso o una llaga persistente que no remite, lo correcto es comunicarlo al ortodoncista para que lo valore.

¿Molesta para hablar o para comer?

Para comer, no, porque los alineadores se retiran antes de cada comida. Esa es precisamente una de las ventajas principales frente a los brackets: puedes comer con total normalidad, sin restricciones de alimentos.

Para hablar, los primeros días puede notarse algo de incomodidad o una ligera alteración en la pronunciación mientras la lengua se adapta a la presencia del alineador. En la mayoría de los pacientes esto se corrige solo en pocos días.

Cómo limpiar los alineadores

La higiene durante el tratamiento es importante tanto para los dientes como para los propios alineadores.

Los dientes deben cepillarse después de cada comida y antes de volver a colocarse el alineador. Meter el alineador con restos de comida en la boca aumenta el riesgo de caries y de manchas en las fundas.

Los alineadores deben enjuagarse con agua fría cada vez que se retiran y limpiarse con un cepillo suave, sin pasta de dientes abrasiva, para no rayarlos. El agua caliente puede deformar el plástico, así que hay que evitarla. Existen pastillas limpiadoras específicas para alineadores que también funcionan bien.

¿Para quién está indicada la ortodoncia invisible?

La ortodoncia invisible es adecuada para una gran variedad de casos, tanto en adultos como en adolescentes. Puede usarse para corregir apiñamientos, diastemas (separaciones entre dientes), rotaciones, correcciones de mordida y otras maloclusiones de complejidad leve, moderada o incluso alta dependiendo del caso.

Dicho esto, no es la solución adecuada para todo el mundo. Hay tipos de mordida o condiciones de salud dental en las que la ortodoncia convencional con brackets puede ser más eficaz o más rápida. El especialista es quien determina, tras valorar tu caso, qué sistema se adapta mejor a lo que necesitas.

Ventajas de la ortodoncia invisible frente a los brackets

Sin entrar en comparativas exhaustivas, estas son las razones por las que muchos pacientes la prefieren:

Es prácticamente invisible. El alineador transparente pasa desapercibido en la mayoría de las situaciones cotidianas.

Es removible. Puedes comerlo y beberte sin limitaciones, cepillarte los dientes con normalidad y, si tienes un evento especial, quitártelo puntualmente.

Es más cómoda. Sin arcos metálicos ni brackets que puedan rozar o producir llagas en el interior de la boca.

Permite ver el resultado antes de empezar. La simulación digital te muestra cómo quedará tu sonrisa antes de fabricar ni un solo alineador.

El seguimiento es más espaciado. Las revisiones suelen ser cada 6 u 8 semanas, frente a las visitas más frecuentes que suelen requerir los brackets.

Preguntas frecuentes

¿La ortodoncia invisible funciona igual de bien que los brackets?

Para la mayoría de los casos, sí. La ortodoncia invisible puede resolver desde correcciones sencillas hasta maloclusiones de complejidad moderada con muy buenos resultados. En casos muy complejos, el especialista valorará qué sistema ofrece el mejor resultado para tu situación concreta.

¿A partir de qué edad se puede usar?

Existen modalidades adaptadas a adolescentes desde que han salido los dientes definitivos, generalmente a partir de los 12 o 13 años. Para adultos no hay límite de edad. Sin embargo también hay ortodoncia invisible para niños, ortodoncia preventiva pero no la recomendamos porque es importante tener el compromiso de tenerla puesta todo el día.

¿Qué pasa si pierdo un alineador?

Hay que comunicarlo a la clínica cuanto antes. Dependiendo de en qué fase del tratamiento estés, el ortodoncista indicará si continúas con el alineador anterior mientras se solicita uno nuevo o si puedes avanzar al siguiente. Pedir nuevos alineadores tiene un plazo de fabricación, así que conviene no demorarlo.

¿Cuándo empieza a notarse el cambio?

Depende del caso. Hay pacientes que notan diferencias visibles en pocas semanas, y otros en los que los cambios son más graduales. La simulación digital que se hace al inicio del tratamiento da una idea del ritmo de progresión previsto.

¿Los resultados son permanentes?

Los resultados son estables a largo plazo siempre que se usen los retenedores después del tratamiento. Sin retención, los dientes tienden a volver hacia su posición anterior con el tiempo. Por eso los retenedores no son opcionales: son la última fase del tratamiento.

¿Quieres saber si la ortodoncia invisible es para ti?

Ahora que ya sabes cómo funciona, el siguiente paso es averiguar si tu caso es el adecuado para este tipo de tratamiento. Eso solo puede determinarlo un ortodoncista tras explorar tu boca y valorar tu situación concreta.

En García Marí llevamos más de 20 años acompañando a pacientes y familias en Santa Cruz de Tenerife. Si tienes dudas o quieres explorar las opciones disponibles para tu caso, puedes consultar nuestra página de ortodoncia invisible o pedir una valoración directamente.

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Dr. Luis García Marí

El Dr. Luis García Marí es un reputado dentista en Santa Cruz de Tenerife que con más de veinte años de experiencia profesional. En la actualidad, dirige el Centro Estético Dental García Marí, donde es especialista en implantes dentales, implantes de carga inmediata, rehabilitación dental completa, ortodoncia invisible, diseño digital de la sonrisa, cirugía guiada por ordenador y regeneración ósea dental y casos complejos de implantología.

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